UN DÍA DE SNOWBOARD EN SIERRA NEVADA

Hola ricoviajeros!

Este fin de semana hemos cambiado las islas paradisíacas donde hemos estado últimamente,  por el frío y la nieve de Sierra Nevada, la estación de esquí  más al sur de Europa, la que tiene más días de sol al año y todo el encanto andaluz.

Lucía y yo hemos llegado desde Jerez en coche, un viaje bastante cómodo de dos horas y media largas, aunque con un poco de atasco al llegar a Granada al ser viernes tarde y en plena temporada alta de esquí.

Alojamiento

Tras consultar y bichear por varios sitios y páginas de alojamientos turísticos y particulares llegamos a la conclusión de que hacer noche en la misma estación de esquí no resulta barato para dos personas, aunque sí que sale barato para cuatro o más, y es que, dos noches en la misma estación de esquí de Pradollano salen a unos 276 euros de media, en plena temporada alta de esquí, a 20 de enero de 2018, es decir, entre cuatro amigos sale a unos 69-70 euros las dos noches, y teniendo en cuenta que la mayoría te incluye parking no está mal, ya que es prácticamente imposible aparcar allí arriba y que los precios del parking subterráneo de Sierra nevada son abusivos.

Como no es nuestro caso, al viajar solamente Lucía y yo, nos decidimos por un hostal de dos estrellas llamado “Labella María”, que se encuentra en la cercana localidad de Pinos Genil, a unos 15 minutos del centro de Granada en coche y a una media hora de la estación de esquí, a la que se llega siguiendo la misma carretera de Pinos Genil.

El Hostal está bastante bien, la habitación limpia, muy tranquila y el trato del personal muy amable. Ofrece desayunos bufet por 5 euros y abajo hay una plaza con dos restaurantes que están bastante bien de precio. Uno de ellos el restaurante Labella María, que suponemos es del mismo hostal.

Esta vez hemos reservado por booking, (si reservas desde este enlace tienes descuento) y el precio para las dos noches ha sido de 90 euros. Como podéis ver, una notable diferencia y ahorro con respecto a los precios de los alojamientos en la estación de esquí.

 

Cena del viernes

Tras dejar el equipaje en el hostal decidimos irnos de tapas al centro de Granada, donde es una auténtica gozada pasear y ver cómo por pedir una caña te ponen tapas, con las cuales has cenado holgadamente.

El problema es que el centro de Granada está lleno de carriles bus-taxi y es complicado circular con el coche si no lo conoces. Tras perdernos y dar vueltas como cuarenta minutos, finalmente dejamos el coche en un parking (3,80€ dos horas) y comenzamos a caminar camino al barrio del Albaicín.

Cenamos en el Paseo de los tristes, en un bar que se llama “La Bella y la Bestia”, pequeñito y muy acogedor, con buenos precios, pero lo mejor sin duda, pedir cañas y que te pongan tapas bien generosas, qué delicia señores!

 

Subida a la estación de esquí

Nos levantamos a las siete de la mañana, cosa que yo en particular llevo bastante mal, pues no hay otra cosa que me guste más que dormir, pero la ocasión lo merecía.

Teniendo en cuenta que en plena temporada alta y con un magnífico día de sol los atascos son frecuentes en la carretera que lleva a la estación de esquí decidimos madrugar, y a las ocho y cuarto estábamos arriba. Como novedad, decir que en la parte alta de la estación han puesto un punto de venta de forfaits, cosa que se agradece porque te evitas las colas de las taquillas principales.

El precio de un forfait en Sierra Nevada es de 48 euros por persona en temporada alta.

Una vez comprados los forfaits bajamos en el telesilla hasta la plaza de Pradollano, donde confirmamos lo que comentaba, las enormes colas para comprar forfaits en las taquillas principales.

Tras entrar en varias tiendas de esquí y preguntar y comparar precios nos decidimos por la que nos ofrecía los precios más económicos, como es lógico. En Sierra nevada los precios de alquiler de equipos varían una barbaridad de un sitio a otro. Si en la parte alta de la estación nos pidieron 30 euros, en la parte baja encontramos un sitio por 15, y fue el que elegimos.

La tienda se llama iglú, y tienen unos precios muy competitivos para una persona que va a esquiar una vez al año, como en nuestro caso, está bastante bien, y además sin ser unos profesionales, pues como bien sabréis los que me leéis yo soy hombre de mar y no de montaña ni mucho menos. El trato del personal de la tienda es muy amable y te ayudan con todo. Sin duda es 100% recomendable.

Una vez que subimos a la zona de principiantes – Borreguiles– por el tele cabina Al-Andalus, nos ajustamos la tabla y empezó el show de batacazos y risas, tónica general que nos acompañó todo el día, pues como digo, somos principiantes con los deportes de nieve.

Esta vez fuimos previsores y nos subimos la comida en una mochila, para no perder el tiempo con la estación atestada de gente, porque sí amigos, es una locura ir a esquiar un sábado en plena temporada alta, no merece la pena si no eres profesional o manejas ya la tabla, hay tal cantidad de gente que es muy difícil aprender, ya que al igual que nosotros había cientos de personas aprendiendo que se te cruzan, se te caen encima literalmente y es muy complicado.

Aun así le pusimos muchas ganas y a las dos horas ya empezamos a deslizar con la tabla, y nos cambiamos a la segunda pista, ya más alta que las alfombras, a la que se accede por el tubo que te remonta arriba.

He de decir que las taquillas para dejar tus cosas, como casi todo en Sierra Nevada, valen un euro, pero mucho ojo amigos!, que no os pase lo que a nosotros!!!.  Las taquillas no son como las de los mercadonas o los carrefour, que echas un euro y te lo devuelven, NO!!, estas se tragan el euro cada vez que abres, así que cuidadín e intentad abrir lo menos posible la taquilla, porque esto funciona así en Sierra nevada.

Ni que decir tiene que la comida que llevamos fueron dos bocatas de tortilla española que nos hizo la madre de Lucía la tarde anterior, y que tenían el saborcito ese único de cuando vienes de la playa y tienes el bocata en la mochila, espectacular!

 

El “After ski”

Tras el agotador día de snowboard, y digo agotador porque es increíble lo que cansa un día de nieve, nos bajamos a la plaza de Pradollano, a tomarnos unos crepes calentitos con un cola cao. Madre mía, cómo se recupera uno con este chute de colesterol…

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Tras recuperar, llegó la hora de volver al coche, y la sorpresa de ver la enorme cola para coger el telesilla que te vuelve a subir a la parte alta de la estación. Tras una media horita de cola por fin subimos.

Mi recomendación es que tienes dos opciones, o te vas corriendo para el coche sin comer crepes y recuperar, para evitar la cola, o te quedas tomando un copazo después del crepe en los bares de abajo… (esta segunda es mi preferida por supuesto).

Camino a Pinos Genil, atasco en la carretera, todo el mundo bajando de la sierra. Cuando llamé a mi madre por teléfono me cuenta que ha salido Sierra Nevada en las noticias, con récord de asistencia este año, así que ya podéis imaginar lo que nos encontramos… cuando digo gente es gente!

 

Cena del sábado

Tras tomar una ducha caliente en el hostal decidimos bajar a la plaza que hay justo abajo y cenar el restaurante que mencioné al principio, y que creemos es del mismo hostal, o al menos se llama igual, “LaBella María”. Buenas carnes y buenas tapas sin duda.

Elegimos un revuelto, unas gambitas al pil pil y un churrasco ibérico pa chuparse los dedos.

 

Vuelta a casa y parada en Olvera

El domingo a las doce, tras levantarnos sin prisas, pusimos rumbo a Jerez, con la carretera bastante tranquila hasta Antequera, por la autovía A92 dirección a Sevilla.

Tras coger el desvío hacia Campillos y Arcos de la Frontera empezamos a entrar en la serranía gaditana, en la ruta de los pueblos blancos, y como eran casi las dos la tarde decidimos parar a comer y visitar el primer pueblo, Olvera, una maravilla arquitectónica que había que visitar si o si, a pesar del cansancio que llevábamos acumulado del snowboard del día anterior.

Tras buscar recomendaciones en internet nos decidimos por probar en el “restaurante El Puerto”, que se encuentra nada más al entrar en el pueblo.

He de decir que me pareció algo caro, pero también debo decir que la calidad de la comida era muy buena, con unas croquetas caseras exquisitas, unos chocos frito muy frescos y una presa ibérica buenísima. Los postres también son espectaculares, caseros totalmente, pero mi estómago no daba para probarlos a estas alturas.

 

Había bastante gente local comiendo, con lo cual intuimos que es un buen sitio para comer en Olvera, aunque más tarde descubrimos que dentro del casco histórico hay muchos barecitos con las mesas fuera,  en la plaza del ayuntamiento, y que a buen seguro son más baratos para comer y degustar las delicias gastronómicas que ofrecen los pueblos blancos de la sierra de Cádiz.

Tras el almuerzo decidimos dar una vuelta por el casco histórico del pueblo, donde lo primero que llama la atención es su espectacular iglesia, enorme en comparación con las casitas blancas con tejas, y el castillo o fortaleza árabe en lo más alto de la montaña.

Las vistas de la serranía son impresionantes, tanto desde el mirador de la iglesia como desde lo alto de la torre del homenaje que corona la fortaleza.

La visita al castillo son dos euros por persona y la recomendamos cien por cien, pues también te da acceso al museo, que tiene cosas súper curiosas de la historia del pueblo y de las formas de vida de la Edad Media, fotografías antiguas del siglo pasado de la gente de Olvera, antiguos oficios y un montón de cosas más que merecen la pena visitar.

Tras la visita al castillo y al museo, que nos llevó unas dos horitas tranquilamente, pusimos rumbo a casa, con muchísima gente en la carretera que volvían de los pueblos de la sierra, así que tal como me enseñó mi abuelo desde pequeño, lo mejor es poner la radio con los partidos de fútbol del domingo y echarle mucha paciencia, el 7-1 del Madrid al Dépor, la brecha de Cristiano Ronaldo, los partidos de segunda B en canal sur radio, mi Xerez… y con esto y un bizcocho…

Saludos!

 

Conclusiones

 

  • Lo que más nos ha gustado

 

  • El Hostal LaBella María de Pinos Genil
  • El centro de Granada
  • La visita a Olvera

 

  • Lo que menos nos ha gustado

 

  • Demasiada gente en la estación de esquí para aprender, si eres principiante, no merece la pena gastar un dineral para un día donde apenas aprendes a levantarte.
  • La diferencia de precios entre diferentes tiendas de alquiler de material de esquí, algunas abusivas.
  • En Sierra Nevada se paga por todo, pagar un euro cada vez que abres tu taquilla para dejar o coger cosas nos pareció un robo.

 

Presupuesto del viaje:

  • Diesel: 50€
  • Alojamiento: 90€
  • Forfaits (2): 96€
  • Alquiler de equipos (2): 30€
  • Taquillas: 2€
  • Cena en Granada (La Bella y la Bestia): 14€
  • Cena en restaurante LaBella María: 18€
  • Comida en Olvera: 33€
  • Visita al Castillo de Olvera: 4€

 

Total:   337€      Total entre dos personas: 168,50€ por persona.

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